Por: Mónica Marcela Medina y Yaqueline Barragán, Psicólogos en formación.
Supervisado por: Natalia Blanco Carrascal, Psicóloga UNAD. Tutor SISSU.
Comunicación asertiva entre padres e hijos.
Según el autor Gallegos, Silvia. (2006) menciona que la comunicación familiar es considerada como un proceso por el cual los integrantes de la familia construyen y comparten entre si una serie de significados que les permite interactuar y comportarse en su vida cotidiana.
La familia es conocida como el núcleo de la sociedad, por el simple hecho de que es la instancia primaria en que una persona adquiere los conceptos básicos de la educación. “La familia es una institución que basa su existencia en los lazos de pareja con o sin descendencia, casados o no, basados en una dinámica de ayuda, amor y respeto mutuo entre las partes” (Rondón, 2011, pág. 82) citado por (Cuesta & Otros, 2020).
Existen tres formas de comunicación.
• La forma pasiva, donde generalmente uno de los miembros no expone sus preocupaciones, habla en un tono de voz bajo, acepta sin entender lo que se pide.
• La forma o estilo de comunicación de tipo agresivo, que se compone por mensajes confusos, los cuales pueden incluir gritos y regaños, incluso insultos.
• Por último, se encuentra la forma asertiva, siendo la forma más recomendable, ya que implica respeto, diálogo y negociación.
Esta última comunicación debe ser implementada en el núcleo familiar para tener relaciones afectivas efectivas y además propiciar un espacio de respeto y escucha hacia los otros.
Fortalecer las relaciones familiares mediante la comunicación asertiva, desde el ámbito tecnológico, también es un gran paso para mejorar el ambiente entre padres e hijos. La finalidad de insertar a las TIC en el estudio de la comunicación asertiva en la familia y comunidad es emplear la tecnología desde un enfoque didáctico para aumentar sus habilidades emocionales, cognitivas y sociales.
Las TIC son herramientas que permiten mejorar los procesos de comunicación entre individuos. Sin embargo, en la actualidad existen falencias en la interacción social y, un factor preponderante de este fenómeno, es el uso incorrecto de estas herramientas, con efectos negativos sobre todo en el ámbito familiar y comunitario (Cuesta & Otros, 2020). En el caso de las familias, una de las consecuencias del mal uso de las Tics es el aislamiento de los niños hacia sus padres, afectando los lazos familiares y repercutir negativamente en su proceso educativo.
Los beneficios de la comunicación asertiva
Uno de los más importantes es crear empatía con el otro para que exista una comunicación e interacción oportuna. Para (Sánchez 2013 citado en Gamboa, s.f) citado por (Cuesta & Otros, 2020), la asertividad es conveniente por los beneficios que genera, entre ellos se encuentran:
1. Favorece la confianza en la capacidad expresiva.
2. Potencia la autoimagen positiva
3. Promueve el sentido de eficacia personal
4. Genera bienestar emocional
5. Mejora la imagen social pues promueve el respeto de los demás
6. Favorece las negociaciones y el logro de objetivos que dependan de la comunicación
7. Aumenta la autoestima
8. La comunicación asertiva nos acerca al logro de nuestros objetivos y la eliminación de la ansiedad
9. Aumento de relaciones más íntimas y significativas
10. Una mejor adaptación social
11. Expresión de sentimientos, derechos y deseos tanto positivos como negativos de una forma eficaz.
Escuchar para contestar y no para entender
Escuchar a más de ser una habilidad es una actitud que se consigue cuando se comprende a la otra persona sin intención de cambiar o criticar al interlocutor. Existe un problema en cuanto a la escucha, ya que, en muchos casos, no se escucha lo que nos dicen, sino más bien se repercute sobre el tema. Al no comprender el mensaje se puede producir múltiples inconvenientes en las relaciones sociales (Cuesta & Otros, 2020). Este aspecto es muy importante a la hora de tener esa comunicación con los hijos, a veces los padres están ocupados con los asuntos del trabajo y de la casa, que se olvidan de escuchar a sus hijos, de indagar sobre temas que se relacionan con ellos y que los hace sentir importante y valorados, es primordial tener esa conversación de padres hacia hijos y también opinar, expresar ideas que conlleven a tener una buena relación y confianza permitiendo que los lazos familiares se unan mucho más.
Según (Cuesta & Otros, 2020), es importante mencionar que los valores que se adquieren en la familia y la comunidad elevan el grado de empatía con los demás y generan un ambiente armonioso. A continuación, se enumeran algunos de ellos:
1. Cortesía: Ser amables al momento de relacionarse con otra persona.
2. Integridad: Actuar de manera honesta y honrada. De modo que no afecte a los demás.
3. Respeto: Considerar y valorar el esfuerzo del otro.
4. Tolerancia: Respetar ideas ajenas.
5. Solidaridad: Apoyo incondicional a causas o intereses ajenos.
6. Diálogo: Conversación entre dos o más personas para llegar a un acuerdo mutuo.
7. Compromiso: Cumplir con obligaciones que han sido propuestas.
8. Empatía: Capacidad de ponerse en la posición del otro e identificar los estados anímicos del otro.
Otro punto muy importante para propiciar buenas relaciones familiares, son las normas que se deben tener en cuenta en un hogar. Rovira (2017), citado por (Cuesta & Otros, 2020), plantea cinco consejos para el establecimiento de normas:
1. Diálogo: Con el objetivo de socializar las reglas. Aquí es donde los miembros del hogar conocer las reglas y comprenden el porqué de su importancia. También incluye las opiniones y puntos de vista de todos los integrantes.
2. Normas que faciliten la convivencia: Los objetivos deben ser claros y fáciles de cumplir. Por ende, cada una debe tener su respectiva explicación.
3. Beneficios para todos: Deben beneficiar a todos los miembros de igual manera. Es aquí donde se consolidan las normas de convivencia, siempre y cuando exista igualdad en beneficios y obligaciones.
4. Predicar con el ejemplo: El ejemplo es importante porque permite el aprendizaje mediante imitación, sobre todo en los niños. De esta forma interioriza las conductas que los progenitores desean ver.
5. Flexibilidad: Es contraproducente obsesionarse con las normas. Padres e hijos deben impulsar acuerdos en que predomine un grado adecuado de flexibilidad. Así la convivencia resulta satisfactoria y no se vuelve una carga
コメント